Archivo mensual: mayo 2017

Escribir poesía o aprender a ladrar con Olga Novo

Olga Novo (Lugo, 1975) escribe una poesía animal, donde su cuerpo y la tierra y el entorno de la Galicia rural, envueltos en una honda ternura que invoca a sus antepasados, conforman un poderoso torbellino de palabras. Mujer y tierra en comunión, bien arraigada a lo vivo, al ternero, a la noche, a la colina y al cosmos,
con su magia incomprensible.

Olga Novo.

En junio de 2013 salió a la luz su antología Los líquidos íntimos (Calamo, 2013), de cuya selección y traducción del gallego al castellano se encargó la propia autora. Recurre a la memoria de la niña huérfana y descalza que fue su bisabuela, y en su palabra poderosa recupera muchas otras memorias acalladas en nuestro paisaje reciente:

que se pudra la raíz del poder
que no te dio de comer.

O cuando vuelve a su raíz de mujer de una larga estirpe:

mis treinta generaciones analfabetas Yo estoy aprendiendo
a ladrar.
(…)
e intento imitar el canto del cuco del cuco de culo al sol
              entonces
mi garganta se exprime de dolor
y aúllan como nunca los futuros posibles que nos abomban las venas
como un cazo de leche vertiéndose en el fuego.

Sus poemarios publicados son A teta sobre o sol (1996), Nós nus (1997, Premio Losada Diéguez de Creación), A cousa vermella (2004) y  Cráter (2011), Premio de la Crítica española. Asimismo, es autora de dos poemarios en colaboración: Magnalia (2001), con el poeta Xoán Abeleira y la pintora Alexandra Domínguez; y Monocromos (2006), con el pintor Concetto Pozati.

 

DANZA DE LA BISABUELA DESCALZA (fragmento)

Pietá pietá
mi bisabuela pasó hambre
y a mí
el calcio del lenguaje
me alimenta los huesos.

Anduvo descalza hasta los dieciséis años
con el arca del pan cerrada con candado
fascinada por el brillo de unas letras
que no entendió nunca.

Desde niña sin querer
me destapo los sesos por la noche
y así siento tus tripas hablándome
como un oráculo

de repente el mundo entra en mí como en un trance
y sé que tu hambre sigue viva:
no conseguiste llevarla contigo
enterrada en la tumba de tu estómago.

No descansa mi bisabuela descalza

me está tragando el abismo
como una acuarela de Turner

estás tú dispuesta a abrir el día
con un azadón
en la cantera
donde las únicas manos de mujer son las tuyas
y desde que sé todo esto
voy rabiosa y tierna por los caminos
clavándome a la verdad como si fuese una aguja

estoy escribiendo esto con tus pulmones
pequeña huérfana
estoy dando a entender tu dolor a mordiscos
lo sabes
desde el más allá
[…]

Olga Novo