Archivo mensual: julio 2014

Aquella niña

La señorita Paquita es maestra en un colegio público de una ciudad pequeña y recatada. Son los años 80. Un día en clase de lengua, una de sus alumnas escribe un texto que le sorprende enormemente. Asegura que en todos sus años de maestra, ninguno de sus alumnos había combinado las letras con tanto sentido del ritmo.

La pequeña, en su cuaderno de dos rayas, en el que ese mismo curso ha aprendido a escribir, dibuja un cuervo para ilustrar el que fue quizás su primer poema.
Paquita la invita a leer sus versos en la clase de al lado.

“El cuervo negro
Como el hierro.
Al cantar
Fuerte sonar.
Y luego
Un vuelo.”

Un día, muchos años después, cuando Paquita sube a un autobús urbano, le entregan un libro de poemas. Entre las firmas descubre a su alumna con gran alegría.

Han pasado ya 30 años y Paquita se jubiló hace tiempo. Un domingo de julio, pasea agarrada del brazo de una amiga. En la misma acera, frente a ella, una mujer joven tira de una maleta. Ambas se miran a los ojos. Se sonríen. “Es ella”, piensa la una. “Es ella”, piensan. Paquita reconoce en ese rostro de mujer a aquella niña de 6 años. Y la poeta reconoce a su buena maestra.

Gracias, Paquita.

 

el cuervo 1er poema